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SNOOPY TOCANDO EL BANJO


Como ven en la foto, hace muchos años dentro de un huevo de Chocolate Kinder apareció Snoopy totalmente desarmado, pero llamó mi atención una pieza que era entera y se trataba de un banjo de 4 cuerdas!!!! Ahora podemos apreciarlo totalmente armado y se trata de Snoopy (el célebre personaje de Charlie Brown)con su banjo.

UN BANJO CON UNA TAZA DE CAMIONETA F-100?






Ante todo se trata de un banjo de 4 cuerdas tenor.
Les adelanto que hacerlo es relativamente sencillo, si bien yo tardè un año.
Las ruedas de la Camioneta Ford F-100 llevan en la parte externa una tapa (taza) metálica que cubre los tornillos de sujeción. Esta taza es la que vemos en la foto y es la que va a hacer las veces de caja de resonancia de nuestro banjo.
Las ventajas de utilizar este objeto son varias. En principio la construcciòn de una caja de resonancia de madera exige muchísimo mas trabajo, simplificamos la sujeción de los tensores del parche ya que van a pasar de lado a lado la caja de resonancia sin necesidad de la pieza que tradicionalmente los sujeta en un banjo comùn.
Las desventajas son que dado el tamaño, deberà instalarse un parche de cuero, ya que el diámetro (20,08 cm) no existe comúnmente en los parches que se encuentran en el mercado.
Sí necesitaremos cuatro clavijas comunes de las que se consiguen en casas de música, un trozo de madera dura de 67 cm de largo por 3,8 cm de ancho por 6,5 cm de espesor que deberá cortarse con una sierra sinfín de algún carpintero amigo. Todo lo demás se hace a mano.
La curvatura del mango se rebajará con una escofina (lima para madera) con mucha paciencia, luego una buena lijada y otra vez mucha paciencia.
El clavijero y su forma también se hace a escofina.
Los tensores del parche se hacen con varilla roscada que se irá devastando hasta que desaparezca la rosca solo en un sector y luego se dobla mediante una morsa a mano. Hay que hacerlos uno por uno.
El aro que sujeta al parche se hace curvando una varilla de bornce o hierro y uniendo sus extremos superpuestos con tornillos.
La pieza que sujeta las cuerdas se puede hacer de muchas maneras, tal vez reciclando algúna bisagra, una cerrojo de puerta, etc.
El puente se hará de alguna madera dura o semidura, con paciencia y a mano, lija y sierrita de metal.
En fin, si Ud quiere realmente tocar el banjo y no puede conseguir uno, no quiere gastar en comprar uno, o no puede gastar en uno, esta es una opción. Al menos fue mi opción hace 30 años atrás.

No sean ansiosos, yo tardé un año en terminarlo.
Suerte

FIESTA DE 50´ CON TORTA BANJO!


El 50º cumpleaños de Bernardo Heras (banjoìsta tenor y mùsico autodidacta) fue la excusa para la sorpresa que vemos en la foto, la torta “banjo” cocinada por Sandra. La torta “banjo”, imitaba un banjo Framus (alemán)modelo Texas tenor, contaba con puente, cuerdas, clavijas y resonador y digo contaba, por que naturalmente, ya fue consumida por todos los que asisitimos a la reuniòn.
Recordemos que Bernardo tiene algo mas de 25 años junto al banjo, pero su universo musical es amplísimo, se lo ha escuchado cantar en varios idiomas y en varios estilos (tango, bossa, folklore, jazz, musica montañesa norteamericana, polkas alemanas, solo por nombrar algunos) y tiene un oído prodigioso y un don natural para la guitarra, el charango y…en breve lo será para el ukelele que le regalaron.

MI BANJO (Historias de sus propios dueños)(*)


En mi caso debo mi encuentro con el banjo a la ciudad de New Orleans. Siendo bastante joven (temo que ya hace más años de los que quisiera admitir) me fui a
vagar por los Estados Unidos. Llevaba conmigo una vieja, triste y económica guitarra tipo valenciano y el plan era recorrer lo más posible del país en Grayhound, pero me enamoré de esa ciudad y me quedé un par de meses ahí, sobreviviendo como podía y estirando lo más posible el dinero.
Hay que decir que New Orleans es una ciudad extremadamente romántica, glamorosamente vieja, encantadoramente sucia, pletórica de una patina que procuran borrar en las otras ciudades gringas. Sobre todo es una ciudad negra (con una aristocracia blanca, pero esencialmente negra) y musical.
Me hospedaba en un hotel de medio pelo llamado Hummingbird, que tenía abajo un restaurante en donde iban a comer los individuos más extraños de la ciudad. Era un lugar muy barato.
Ahí conocí a un viejo Banjoista. Era un tipo con cierto aire vagabundo que solía tocar por dinero en las calles y sobre todo en la rivera del Mississippi. Me acerque a él básicamente hipnotizado por el banjo. Hice preguntas tontas, como “¿es muy caro un banjo?”. Cuando respondió con una cifra, probablemente razonable, pero demasiado lejana de mis posibilidades (recuérdese que yo estaba estirando mis últimos centavos para quedarme unos días más en la ciudad) y vio mi cara frustrada, me dijo con aires de profeta: “No te preocupes, veo una banjo en tu futuro”.
Entonces afinó mi guitarra en una afinación abierta, con base en Sol, y me enseñó una serie de arpegios, ustedes saben, arpegios de banjo, pero tocados en guitarra y me declaró que mi instrumento era un buen gimnasio entrenador para el futuro banjo.
Esos arpegios me hicieron un guitarrista diferente frente a los colegas que me rodeaban en México; cosa que me dio grandes satisfacciones.
Un día, en el mercado de la Lagunilla, que es un mercado de pulgas, de antigüedades y baratijas, en la Ciudad de México, finalmente descubrí un precioso banjo de cinco cuerdas (un "Harmony" ver foto arriba). Lo tomé y afiné de forma parecida a como afinaba mi guitarra y… de pronto mis manos resultaban sabias en su romance con el instrumento. La quinta cuerda de pronto cantó con todo su color, que se engranaba entre los otros agudos y mis acompañantes y la gente que me rodeaba en el mercado se asombraron de mi velocidad (nosotros sabemos que tal velocidad hasta cierto punto es efecto de la lógica de los arpegios, sumada a la sincopada locura de la quinta cuerda).
El quid de la historia para mí, es que gracias a esa especie de gurú del banjo, y sin darme cuenta, todos los años como guitarrista solo ha sido para mí una especie de largo entrenamiento para llegar al banjo.
Hoy toco la guitarra relativamente poco, aunque aun le tengo cariño. Pero nunca olvidaré el sentimiento que experimenté cuando descubrí que mis manos estaban hechas para otro instrumento; fue como descubrir una verdadera naturaleza.
En fin “Ches”, comparto esta historia en agradecimiento a la ayuda que he recibido por el generoso esfuerzo de tener, mantener y alimentar su página. He navegado la red buscando información sobre banjos y nunca he encontrado un
espacio más comprometido y completo que el de ustedes.


(*) Por Eric List (Mèxico)(foto)

BANJOISTAS DEL SAN PEDRO COUNTRY FESTIVAL


El 25 y 26 de septiembre en San pedro tendrà lugar el ya conocido "Country Festival" (Octava Ediciòn). Allì podràn oìrse los banjos de Adrian Tigen, Diego Sanchez, Leonardo Sampieri, Henry Donati y Juan Manuel Suarez. Cada uno (por supuesto) con una banda diferente.
TODOS LOS ENTUSIASTAS, AMANTES, OYENTES, INTERPRETES , PROFESIONALES O AMATEURS DEL BANJO SON BIENVENIDOS!!!!

Bluegrass en banjo tenor ?. Sí!

COMO SE CONSTRUYE UN BANJO